
Diari gratuït ADN
Hay un concejal de la provincia de Tarragona que ha dicho públicamente esta semana: "pido disculpas si he herido los sentimientos del pueblo extremeño, porque no era mi intención". Pide perdón porque en su blog hizo un chiste. En su blog. Un chiste.
Enfadado por todo el asunto de las balanzas fiscales, el concejal Lluís Suñé ideó un cartel donde pedía a los catalanes que adoptaran un niño extremeño, al estilo de esos pensados para el África ahora llamada subsahariana, antes negra, o ciertas zonas de Centroamérica. "SOS. Extremadura needs you", decía.
Pero el humor no es algo que se permita últimamente. Tan cursis nos estamos volviendo que no aceptamos la ironía, el sarcasmo, la sátira ni la mordacidad. Tan cursis, que como aquellas damiselas de entonces, levantamos la nariz y, ofendidos, ponemos el grito en el cielo porque un concejal de Torredembarra se mete a viñetista. Santa es la Casa Real, Santa ahora Extremadura, santa también Cataluña cuando se le menta el habla y, mientras tanto, poco a poco, se nos va posando esa pátina de polvo triste que nos impide ver lo que de verdad escandaliza: la falta de inteligencia, o sea, humor.
Cuando vean que en su blog tiene también el símbolo de un hombre que tira una corona a la basura, va a arder Troya.
Enfadado por todo el asunto de las balanzas fiscales, el concejal Lluís Suñé ideó un cartel donde pedía a los catalanes que adoptaran un niño extremeño, al estilo de esos pensados para el África ahora llamada subsahariana, antes negra, o ciertas zonas de Centroamérica. "SOS. Extremadura needs you", decía.
Pero el humor no es algo que se permita últimamente. Tan cursis nos estamos volviendo que no aceptamos la ironía, el sarcasmo, la sátira ni la mordacidad. Tan cursis, que como aquellas damiselas de entonces, levantamos la nariz y, ofendidos, ponemos el grito en el cielo porque un concejal de Torredembarra se mete a viñetista. Santa es la Casa Real, Santa ahora Extremadura, santa también Cataluña cuando se le menta el habla y, mientras tanto, poco a poco, se nos va posando esa pátina de polvo triste que nos impide ver lo que de verdad escandaliza: la falta de inteligencia, o sea, humor.
Cuando vean que en su blog tiene también el símbolo de un hombre que tira una corona a la basura, va a arder Troya.